domingo, 28 de septiembre de 2014

DON TANCREDO Y LOS SEPARTISTAS

El Dos de Mayo fue un alzamiento popular justificado, querido y admirado por todos los españoles, desde Gerona a Cádiz.  No fue promovido por neo-burgueses acostumbrados a enriquecerse fácilmente y que ante el temor de perder su poder se alían, si es preciso, con el diablo para mantener su pedestal mientras presumen de astucia engañando hábilmente a la ciudadanía con propaganda financiada por los propios gobiernos a los que quieren derrocar. Pudiera ser que no se tratara de una miopía de nuestros gobernantes, sino que les hubiera ido bien a sus intereses el "dejar hacer". Por ejemplo, ¿es comprensible que un Felipe González salga en defensa de Jordi Pujol?,  no, como tampoco lo es que se alíen en una gobernación con quienes han pactado con terroristas asesinos.


Qué interés ocultaría un imbécil presidente que muestra una imagen cariñosa en vez de censurar y detener a quien ha pactado con terroristas dónde no matar.


Un auténtico disparate. ¿Cómo pueden personas responsables poner ante el dilema de cumplir o no la ley con las consecuencias tan graves que ello les supondría? Esos políticos irresponsables probablemente tengan las espaldas cubiertas, pero el funcionario se juega su futuro y el de su familia, después los ciudadanos de a pie. 

Los prelados catalanes han apoyado la ideología política exclusiva de una parte de sus feligreses.  Mientras, nuestras autoridades en silencio

Ejemplar actitud la de estas jerarquías eclesiásticos al apoyar movimientos políticos que tienen como base la división de la sociedad y que pueden conducir a graves enfrentamientos entre hermanos.  Comparar este comportamiento con  el de los sacerdotes Miguel Pajares y Manuel García Viejo,  misioneros muertos a causa del ébola por amor al prójimo, es un sacrilegio.  

Josp Mª Soler, abad de Montserrat que no se manifiesta contrario a ideologías que en vez de unir, dividen a sus feligreses.

El dontancredismo de los gobiernos de la nación ha sido el culpable de llegar a esta peligrosa situación sin motivo aparentemente justificado, salvo que mediara en ocasiones espurios intereses.
Porque, ¿no es inmovilismo permitir que la máxima autoridad política y el mando oficial arenguen a los mozos de escuadra, un cuerpo armado que ha jurado defender la Constitución?

Felix Puig, no se sabe si antes o después de comulgar, en un acto de los mosos arengó al igual que lo haría el comisario Josep Luis Trapero para que, religiosamente,
incumplan su deber no acatando Constitución.

Como falsa ha sido la conducta de la familia Pujol, de la que no se habla desde ayer. Después de la patética intervención del patriarca en el parlamento catalán donde partidos en vez de preguntar y recriminar al defraudador, lo defienden censurando el proceder de otros parlamentarios. Estafador que, como era de esperar, también supeditando a sus intereses la fractura social de su tan querida patria, se justifica insinuando que tenía sus ahorros por si acaso.
Por si acaso de qué, ¿por si acaso aparece el conde duque de Olivares? La única similitud de aquellas épocas que intentan actualizar estos viscerales seres, es que también son protagonistas, muchas veces en la sombra, como ahora, los burgueses engañando al poble que tanto cita Mas, ocultando siempre las dramáticas consecuencias sociales y económicas que sucedieron a tales aventuras.

Una imagen vale más que mil palabras. Repugna el tancredismo de continuados gobiernos ante las inmoralidades de esta familia que ha conducido a España a esta grave situación.

Estamos, todos los españoles, ante una encrucijada causada por la ausencia de denuncias durante décadas de quienes han mantenido posturas cómodas con el silencio e inmovilismo, más quietos que quienes se ponían delante del chiquero esperando que saliera el toro; pero cuando el morlaco se torcía don Tancredo volaba, siendo la caída más dura contra mas alto era el pedestal en el que se encontraba.


Vergonzosa fotografía, culpa de quienes, republicanos ellos, no respetaron las leyes de un gobierno legítimo ni las sentencias de jueces democráticos, ordenando a funcionarios delinquir. Preámbulo de una guerra civil.


Nadie piensa que pueda repetirse una situación como la de 1934, pero, de no suceder nada grave, no será  gracias al imprudente proceder de eclesiásticos, políticos y autoridades independentistas catalanas, que en vez de evitar esos riesgos incitan públicamente a la desobediencia con proclamas secesionistas sin ser denunciados ante la Justicia. El tema es alarmante para que no se tomen medidas muy enérgicas y se continúe con las reformistas necesarias, en lugar de andar con paños templados.










2 comentarios:

  1. Perfectamente expuesto y de acuerdo al 100%
    Una vez se puede ser condescendiente, la segunda poner paños calientes a la tercera te llaman tonto y te dan por donde amargan los pepinos. No se puede ir cediendo ante el incumplimiento de las leyes sin que nada pase porque al final termina pasando. Ya no creo que esto se vaya a arreglar con buenas voluntades y me da miedo pensar en otra cosa.
    Un mabrazo, amigo.

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  2. Mal momento nos ha tocado vivir querido amigo. Roguemos porque no les llegue a los nuestros.
    Quedaremos para un vino antes de que desaparezcan las virutas de esta tierra por españolas.
    Un abrazo

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