domingo, 6 de abril de 2014

COBARDIA O PRUDENCIA POLITICA

Hace ya dos años que los familiares, compañeros y toda persona conocedora de los hechos y con un mínimo de humanidad, tuvieron que soportar la excarcelación de aquel terrorista que mantuvo en un zulo durante más de año y medio al funcionario de prisiones D. José Antonio Ortega Lara, que gracias a la perseverancia de la Guardia Civil lo rescataron. Después de tres horas  localizaron la oculta entrada al zulo (cárcel del pueblo), a pesar de la insistente negativa de los secuestradores de que se encontraba alli y desistir el juez Baltasar Garzón de su búsqueda. De no ser por la profesionalidad y perseverancia de la GC Ortega Lara habría fallecido enterrado vivo. Posiblemente no habría durado una semana más coincidiendo con el vil asesinato de Miguel Ángel Blanco.


Pasado todo este tiempo lo procesan por el  asesinato de un guardia civil D. Antonio Ramos y le encarcelan en su propio domicilio. Después de la falacia de su inminente fallecimiento, el juez lo recluye en su casa donde acudirán sus camaradas de asesinatos y demás tropelías a seguir tomando vinos y recordando sus momentos gloriosos semejantes al de las ratas haciéndose camino entre la mierda de estos asesinos.



Los jueces son humanos y algunos políticos. Cabe cualquiera de las dos condiciones para su bondadosa sentencia ya que es desestimable el buen corazón como excusa para evitar a este sujeto la cárcel. Por ello es fácil inclinarse a motivos políticos o instinto de autoprotección. Sea cualquiera de las causas no es justo que un ser maligo y adyecto como Bolinaga esté descansando en su casa cuando sus víctimas lo hacen en el cementerio. Ahora han tenido la ocasión de enmendar la injusticia de la liberación  de Bolinaga.



La Justicia y el Gobierno deben dedicar su magnanimidad a quien verdaderamente lo merece y necesita: quienes han sufrido directamente la ira de estos descerebrados; los victimarios solo merecen el castigo justo al mal que han hecho, porque, además, se mofan descaradamente de sus inocentes víctimas.





No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Bienvenidos sean todos los comentarios, salvo aquellos provocadores, injuriosos o que expongan falsedades o críticas perversas, siendo responsabilidad de los autores el contenido de los textos.