lunes, 12 de agosto de 2013

GIBRALTAR, DIGNIDAD Y MEMORIA

Cataluña, Cataluña,   
                     tu día se ha convertido en noche...
                    por todas partes matan gente tuya
          los soldados del rey Felipe
             como si pertenecer a tu linaje
                            fuera el más horrible de los crímenes...

Los mitos nacionales entierran a menudo realidades históricas poco agradables al corazón del poeta, como en este caso. Felipe V no fue un rey impuesto por Castilla, de la misma manera que la guerra de Sucesión, no pudo leerse como una guerra entre Castilla y los reinos de la periferia ni la causa austriaca como el sentir de todo el pueblo de Cataluña.
Secuestrar el pasado para lanzarlo contra el presente es una práctica muy común entre los que vindican el castillo feudal y el solar étnico. Hoy se recuerdan los tristes hechos de 1714, como si en 1704, cuando Barcelona era una plaza de Felipe V, los aliados austracistas no hubieran puesto cerco a la ciudad bombardeándola indisriminadamente  hasta rendirla, ni de las ejecuciones entre 1707 y 1713 a ciudadanos (...), además del éxodo de 6.000 barceloneses por temor a los austracistas.*


Gesto pragmático ?¿En beneficio de quién?

En 1704 durante la conquista de Gibraltar hubo un batallón de catalanes que apoyando a su efímero rey de España, Carlos III, participaron con los aliados (ingleses y holandeses) bajo las órdenes de los holandeses que mandaban la flota. Aquellos hombres tomaron el peñón por España, en nombre de su rey y fuderon traicionados posteriormente por el almirante pirata Rooke y su archiduque Carlos que, después de tanta sangre derramada, les dijo adeu (adios), me voy a casa...

Es incomprensible que hoy políticos españoles, que representan una minoría en el estado, sin respeto alguno a aquellos compatriotas que murieron y fueron asesinados por una causa que consideraban justa apoyen hoy a los ingleses, que les inviten a conmemorar los sucesos de 1714, con la única intención de llamar la atención internacionalmente en perjuicio de España como nación aprovechando las lamentables circunstancias del momento. ¿Será por la descarada manipulación de la historia, por su desconocimiento o por antiespañolismo? Es obvio que predomina su inquina hacia España. Ellos mismos, líderes independentistas, conmilitones y palmeros que se arrogan la representación de todos por el artículo 21, manifiestan pública y contínuamente que no son españoles, incluso tiran el DNI que les identifica como tal, (aunque luego lo recogen y se lo guardan...) Si ellos mismos dicen que no son españoles y además cometen deslealtad perjudicando gravemente la imagen e intereses de la nación, ¿ por qué no se les hace el favor de retirarles la nacionalidad española evitándoles tal agravio?


Lo están pidiendo... Caprichos pagados con subvenciones oficiales

En otras partes de la nación salen también  personajes públicos que apoyan al enemigo censurando las acciones del gobierno. Tampoco se comprenden estas actitudes, pero bueno, habrá intereses espurios, o acuerdos estre piratas, la pela, o no, ¡quien lo sabe!

Y continúan, como si de juego de niños se tratara. Y está España para estas memeces...

*Bibliografía: F. Gª Cortázar. Los mitos de la historia de España.

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