viernes, 18 de marzo de 2011

ARREPENTIMENTO DE LOS OBISPOS CATALANES

Sin salir de la peplejidad por las manifestaciones   -irrespetuosas, de mal gusto y de tonto el haba- comparando el sufrimiento de los nacionalistas catalanes con los japoneses por la desgracia del maremoto, siempre desde el estrado que le concede otra actividad ajena a la política, en este caso el deporte, hechas por Alfons Godall Martínez, el que fue vicepresidente del CFB con el bobón-trepa Laporta.


 Del acertado nombramiento por Artur Mas del Secretario General Ramón Bonastre de CDC (¡demócrata cristiano!, colega de Durán i Lleida,  político más valorado en España; así nos va), condenado por "malversación de caudales públicos". Del desvelado complejo y mentirosa  Vice Presidenta del Gobierno Catalán, Joana Ortega,  que en su currículum puso título universitario que no posee, demostrando su fiabilidad como administradora (me recuerda a Roldán en calzoncillos) .

 Me levanto con la noticia de la "pastoral" (manda huevos), de los obispos catalanes, que en lugar de denunciar las prácticas anticlericales que lamentablemente se vienen sucediendo y puede acarrear graves consecuencias, incluso para ellos por más que intenten acercarse al puchero,  o infinidad de problemas sociales y humanos que sufren millares de sus feligreses, se dedican a bendecir y hacer apología del separatismo. Acción "muy universal", como debe ser el cristianismo bien entendido...


Un simple ejemplo nacionalista:  ¿es muy cristiano obligar a familias de inmigrantes hispanoparlantes que quieren reagruparse prohibírselo por no hablar catalán?   Vds. saben perfectamente, porque lo viven a diario como el resto de los catalanes,  que no hay ningun problema de integración para las personas de habla hispana, salvo las limitaciones impuestas por las propias de los viscerales nacionalistas y que se trata de una medida injusta, una canallada que afecta a gente muy humilde,la mayoría católicos.  ¿A qué juegan hipócritas?


Además piden perdón. ¿Por qué? Será de cuando saludaban brazo en alto mientras el régimen funcionaba. Hasta que vieron el declive y apostaron por lo que podía venir, traicionándolo, como hacen con la memoria de los trece obispos asesinados. Entre ellos D. Manuel Borras Obispo de Tarragona y D.  Manuel Irurita de Barcelona,  ¿acaso piden perdón porque esos mártires provocaran a sus verdugos...?


Vds. no representan a la Iglesia, no tienen derecho a echar por tierra la labor diaria de miles de sacerdotes y seglares entregados al prójimo. Saben el grave perjuicio que supone la división de un pais, el daño que hacen con sus manifestaciones enrareciendo el ambiente social.  Si quieren dedicarse a la política dejen la sotana y merecerán el respeto de todo demócrata;   hacerlo amparándose en su condición  es engañar  a  los feligreses y darles motivos para enviarles a la mierda porque dejan de verles como verdaderos sacerdotes. No recuerdo que hayan denunciado abusos de poder económico, la mala distribución de la riqueza, de las ayudas oficiales,  malversación e injusticias, muchas de ellas protagonizadas por los  nacionalistas.  Ya saben que el hábito no hace al monje...