martes, 2 de marzo de 2010

LOS GENERALES HABLAN


Por picos, palas y azadones, cien millones de ducados; por limosnas para que frailes y monjas rezasen por los españoles, ciento cincuenta mil ducados; por guantes perfumados para que los soldados no oliesen el hedor de la batalla , doscientos millones de ducados; y, finalmente, por la paciencia de tener que descender a estas pequeñeces del rey a quien he regalado un reino, cien millones de ducados.

Esto se atribuye a D. Gonzalo Fernández de Córdoba, conocido como "El gran capitán". Se conoce por las cuentas del  gran capitán que las presentó al rey a su requerimiento.  Militar que ha pasado a la historia no solo por sus victoriosas azañas, también por su astucia y aportaciones tácticas. Fue precursor de los famosos tercios. 
Los franceses que habían luchado contra él decían que "no habían combatido con hombres sino con diablos".
En nuestra larga y densa historia ha habido de todo: hombres hidalgos y del arado, valientes y dignos, pero también nobles y rufianes, traidores y cobardes.
Un personaje con largo nombre y no menos títulos, entre ellos el de favorito de SSMM de turno, es Manuel Godoy y Alvarez de Faria Sánchez Ríos Zarzosa - los títulos no los relaciono por falta de espacio y pérdida de tiempo-, que en connivencia con Carlos IV y de rebote su hijo Fernando VII (el Rey Felón), cedieron el trono de España al francés.
Godoy, Generalísimo y Gran Almirante, también grande de España, se escapó envuelto en una alfombra de la ira de los madrileños, que estaban hasta los huevos de oportunistas y maleantes de guante blanco, huyó a Francia bajo la protección del invasor. Él en París y SSMM viviendo de coña a la francesa gracias a Napoleón mientras en España se avecinaban sucesos como el Dos de mayo.
Después de esa sangrienta jornada también hubo jefes militares españoles que participaron en la comisión  del tiranogeneral francés Murat, que llevó a los fusilamientos del día tres; horror perfectamente representado por Goya.


Por qué el orgullo español, de qué podemos presumir con esta cuadrilla de reyezuelos, cortesanos y villanos que ensucian parte de nuestra historia? Porque en esos mismos sucesos nos honraron con su  muerte los capitanes Luis Daoiz Torres y Pedro Velarde Santillana, después de repeler heròicamente al general Lefranc.


Estos capitanes lucharon contra el ejército más poderoso de la época al frente de hombres y niños armados con palos y navajas, peleando y sucumbiendo bajo la superioridad de los mamelucos. ¡Y como no vamos a sentir dolor y orgullo por las heroínas Manuela Malasaña o Clara del Rey !


Hoy he leido en el suplemento del Pais las declaraciones de algunos de los actuales generales.
Fotografías impecables, uniformes bonitos, muchas medallas, las que la vestimenta  requiere, y un despacho precioso que me hace pensar en alguna inhabitable casa cuartel de la Guardia Civil.
La mayoría habla del 23F como avergonzándose. Pero por qué, si no pasó nada, ni un herido y ellos unos "mandaos" en aquella época. ¿Qué tuvieron que ver  con aquello? A qué viene esto ahora?  Miren la parte positiva: los partidos políticos que estaban haciendo la gobernabilidad del pais imposible se pusieron las pilas y el rey ganó los puntos que necesitaba.
No creo que a los españoles  les interese mucho su opinión sobre el 23F. Eso le va bien a nuestro presidente para distraer al respetable. En cambio sí nos molesta que los italianos hagan la gallina a nuestros soldados; que nuestros muchachos no trabajen con el material apropiado; que se contraten servicios inadecuados con trágicas consecuencias; que unos piratas de mierda se rian de nuestra Armada;  otros bandoleros vayan a por los españoles porque resulta rentable el negocio;  Bono haga borrar de una escuela militar "a España servir hasta morir" ¡porque no era políticamente correcto!;  tener una ministra de defensa que en un momento se sintió Rubianes;  que un asunto tan grave como es el estatuto de autonomía esté en el constitucional a la espera de que el poder ejecutivo dé la conformidad; que oculten el nombre de caballeros  laureados de nuestras FFAA por venganza.


Dicen que no hablan de política y el número uno suelta: "no me considero un conservador, para nada". Eso sí,  puntualiza que se refiere a sus ideas sobre la vida...Imagino el follón si dice progre o socialista, o si en lugar de haber leido a Hugh Thomas,Gerald Brenan o Pierre Villar, cita a Pío Moa, César Vidal o Jiménez Losantos. ¡Pa tirar cohetes! No pierda tiempo con revistas y dedíquele más  a su asesorado para que no haga el ridículo por el mundo, por favor.
 Sr. Rodríguez. Vd. tan demócrata y nada conservador permita dar su opinión a otros generales, jefes u oficiales, que también son del pueblo, aunque no es muy prudente hacerlo porque muchos censurarían ciertas actitudes sin remontarse a épocas lejanas. Creo que es más conveniente que sigan callados en público, ¿no?
 No se preocupen por su imagen; hagánlo por su prestigio.  La mayoría de los españoles tenemos muy buen concepto de nuestro ejército y de aquellos soldados que no se entremeten  en  política y nos dan confianza de que saben cumplir con lo que establece la constitución.
El franquismo ya es historia, salvo para unos cuantos que por intereses políticos lo actualizan. ¡Ya estamos hartos!, hay cosas mucho más importantes de qué preocuparse y el prestigio de las FFAA está por encima de acciones personales, sobre todo de las que el tiempo, a las gentes de noble corazón, hace olvidar.
Es más constructivo, conocerá mejor a nuestras FFAA, la juventud que aprenda nuestra historia en lugar de saber bregar Vds. con los medios de comunicación. 
Y al Teniente Gral. Mena lo destituyeron porque se atrevió a hablar del papel del Ejército en la Constitución...