viernes, 15 de enero de 2010

NIÑOS MARINOS DEL BALEARES


Asombra a mucha gente de la película Master and Comander la temprana edad de los guardia marina. En nuestra literatura  también hay protagonistas muy jovenes de aventuras navales, como Gabriel  (Gabrielillo),amigo de Marcial, que embarcados en el Santísima Trinidad participaron en la batalla de Trafalgar, la desastrosa derrota que le costó la vida a Gravina a pesar de haber vaticinado a Villeneuve (francés que mandaba la escuadra franco-española), el desenlace. ¡Qué pena la ejemplar muerte de Churruca,  Galiano,  Francisco Alcedo...!, parte de los 1.200 que perecieron y 2.500 heridos; trágico resultado  de una "sabia decisión". Mucho se perdió en aquella batalla, pero no la honra de nuestros marinos, víctimas de la ineptitud del monarca de turno Carlos IV y el valido Godoy.




Lamentablemente nuestra historia también tiene protagonistas reales, muchos de ellos niños que han perecido de forma trágica en la mar. Como los nueve Flechas Navales muertos en el crucero Baleares a causa del fuego artillero y de los 14 torpedos lanzados por la autodenominada flota roja (dos cruceros y cinco destructores).


Una decisión desacertada del contraalmiante Vierna al ordenar lanzar una granada iluminante que facilitó su situación al enemigo y  le llevó al fondo del mar con 778 hombres y 9 niños en el  de Alborán, cerca del cabo de Palos. Fueron rescatados 435  por los  destructores ingleses Boreas y Kempenfe, comportándose de una manera ejemplar,  ya que incluso sufrieron las bajas de un marino muerto y cinco heridos por las bombas que les lanzaron nueve aviones katiuska, que acudieron para rematar al Baleares cuando ya estaba prácticamente hundido. La prensa de Madrid publicó con gran alarde, como era de esperar,  el hundimiento por un sólo torpedo. El capitán de navio González de Ubieta, jefe de la escuadra roja,  fue condecorado con la Placa Laureada de Madrid solo diez días después del hundimiento.



El horrible drama lo acrecentó la nocturnidad. Los impresionantes relatos de testigos, entre ellos el  teniente Cervera, y los comandantes ingleses son conmovedores. Actos heróicos dignos de la mejor historia de la marina española; los hubo que, en medio de la tragedia mientras su nave se hundía, cantaban el Cara al Sol, himno falangista,  hasta que les dieron la órden de abandonar el barco.  Aquéllos, que por su estado no pudieron hacerlo, ni aun ayudados por sus compañeros,  se quedaron a bordo agonizando.


Estos hechos, queramos  o no, forman la historia de nuestra lamentable guerra civil, sucedieron así, y así deben quedan en la memoria de aquéllos que todavía el riego sanguíneo se lo permita, pero no todas las víctimas en el mar fueron marinos. También hubo civiles en barcos prisión, o religiosos en el fondo de bahías  vilmente asesinados en la retaguardia sólo por su pensamiento católico y  no apostatar. ¿Por qué estos hechos no forman parte de su selectiva memoria histórica Sr. Zapatero? ¿Qué fin tiene abrir las llagas de ese horrible enfrentamiento entre españoles? ¿Acaso no siente vergüenza ajena por lo que hicieron sus antiguos camaradas? ¿No se ha enterado de que asesinaron a casi 7.000 religiosos y cerca de 300 monjas?¿Le han explicado que quemaron y destruyeron total o parcialmente casi todas las iglesias en la zona roja?



No están incluidos los civiles que pasaron por las checas o la cárcel, o a los que se les dio el paseo con un tiro en la nuca. Muchos españoles no comprenden el  porqué esta inquina, por qué abre heridas que pensábamos  estaban cicatrizadas. ¡Qué quiere conseguir con ello! ¡Qué maquiavélicas intenciones le llevan a no respetar ni la memoria de los muertos!



 Cambie de proceder y respete, Sr. Zapatero: hay miles que como a estos dos hermanos rezarán
a sus parientes, y millones de españoles a quienes ofende las canalladas  que está haciendo.

 Respételos y déjelos en PAZ, por favor