sábado, 20 de noviembre de 2010

EL SAHARA, UNA TRAICION

"- Legionario Manuel Torres Álvarez.
Gritó el capitán Palotes, ante la VII Compañía del Tercio D. Juan de Austria, última en abandonar el acuartelamiento. Con voz ronca de rabia y mal contenida emoción, brotó de todos los pechos, curtidos por mil dias de duro sol y mil noches de gélido desierto, un seco y acusador:
- ¡¡Presente!!
Antes de abandonar definitivamente El Aiun en manos de las tropas marroquies, los legionarios honraban la memoria de su último caido, muerto hacia apenas dos meses, al estallar una mina colocada por soldados de Marruecos en territorio español. El propio capitán había resultado gravemente herido. Tres vehículos saltaron por los aires. El legionario murió al acudir en ayuda del teniente Tapia, pese a los gritos de éste conminándole a que no se acercara porque podía volar. El muchacho no se detuvo y cayó para siempre.(*)
  Así se arriaba oficialmente la última bandera española de la provincia del Sáhara. Después de dejar su vida soldados de reemplazo, profesionales y civiles.


  España atendió inmediatamente las indicaciones de la ONU para entregar aquel territorio a quien le correspondía. Propuso hacerlo a la Yemaá (parlamento saharaui formado por 102 notables),  para después convocar un referéndum, pero sectores representados por el Polisario se opusieron pidiendo la entrega a ellos sin mediar condiciones.
  Inesperadamente aparecieron carteles a favor del Polisario, ETA y el  FRAP y manifestaciones en contra de España, cuando era popular entre los nativos decir que de la única fuerza extranjera que podían fiarse era de la española.
   El gobierno de entonces, con Franco moribundo, tuvo presiones por todas partes: Argelia, Marruecos,  Mauritania, Francia, Rusia,  EEUU (estos llegaron incluso a ofrecer ayuda militar a Marruecos), con amenazas sobre Ceuta, Melilla e incluso Las Canarias.
   Realmente fue un sinfin de contradicciones. Era turbia la situación.  Se sucedían secuestros y atentados terroristas  de Marruecos, el Fpolisario con ayuda argelina y simpatía de las fuerzas progres españolas en el exilio y desde dentro. Los militares no lo entendían, pero  iban cayendo..., 180 españoles dejaron sus vidas en el Sahara,  incluso un niño de 10 años muerto en un atentado del FLU de marruecos. Hubo también actos de piratería por parte de patrulleras marroquís contra pesqueros españoles.
   Todo acabó con la vergonzosa Marcha Verde, que con dos bombas de gases lacrimógenos se habría acabado. Una pícara chulada del moro que se hizo con un territorio bajo promesas falsas que llevan sin cumplirse más de treinta años. Hassan II, considerado en los años 80 un acaudalado rey, del que ha heredado su hijo el buen hacer, palacios y dinero.


   Culpable fue el propio polisario al no admitir ninguna medida de descolonización sin ser ellos los principales protagonistas, rechazando a la Yemaá (con la que se unieron posteriormente).  
   De la primera traición fue el protagonista Jafri, Presidente de la Yemaá, fiel y sumiso al régimen español,  que se fue a Rabat a ofrecer pleitesía a Hasan II. ¿A cambio de qué...?
   Fue una injusticia del mercadeo en la ONU porque sin las minas de fosfato otro gallo hubiera cantado. Y una dejadez vergonzosa de la obligación española de defender al pueblo saharaui, a pesar del Fpolisario, pero, ¿cuántas vidas habría costado mantenerse defendiendo los derechos de los saharauis?, ¿en beneficio de quién? Esto no lo tenían en cuenta desde Argelia los socialistas, entonces más marxistas.
   Indiscutiblemente, bien sea por las mentiras, gestiones diplomáticas y financiación a terroristas, el Sultán se salió con la suya, incluyendo además la parte importante que le correspondía a Mauritania, y ahora será más duro, si no imposible, que recupere sus derechos ese pueblo.

Pueblo defendido por el PSOE, paladín de los derechos humanos, partido incapaz de traicionar sus principios 



Tiempos aquellos en los que desde Argelia Felipe González, Secretario General del partido era abanderado de los saharauis defendiéndolos, del imperialismo yanqui y marroquí

Los cambios son buenos, siempre que sean para mejorar; sustituir  la chaqueta de pana por el traje de alpaca está bien...

¡Ni un solo socialista en el Parlamento ha votado a favor de la censura a Marruecos por los viles incidentes contra los saharauis! Ni cuando de españoles se trata, sean mujeres civiles o policias,  periodistas, pescadores, transportistas o comisarios europeos.


Hay cosas que no se comprenden; o sí.



(*) El Sahara, la razón de una sinrazón, de Juan Segura Palomares.



8 comentarios:

  1. Magnífico post,querido Urdanautorum.
    Es cierto que e todos los Gobiernos que ha tenido este país, su actitud respecto a nuestro papel en el Sahara- determinado por Naciones Unidas en el proceso de descolonización - ha sido vergonzante y tolerante hasta la náusea con el "amigo" y vecino Marruecos.

    Pero lo acontecido ahora traspasa todos los limites de la degradación, de la cobardía más abyecta, de la claudicación ante un genocidio como el que está llevando Marruecos y su sátrapa contra el indefenso pueblo saharaui.

    Tanta comprensión indecente hacia Marruecos por parte de este Gobierno es inconcebible y despierta sospechas de todo tipo que encauzan con el 11-m y nos lleva a plantearnos que teme Zapatero de Mohamed V.
    Miedo da pensarlo.

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  2. Querido Ramón:
    Un historia muy bien contada aunque sumamente dolorosa ya que en este asunto, España no estuvo en su momento a la altura de las circunstancias y ahora está a años luz de poder estarlo.
    ¿Por qué toda esa pleitesía del Gobierno Socialista al sátrapa marroquí? No sé si en algún momento de nuestra, cada vez más corta vida, llegaremos a saberlo, pero huele a chamusquina que apesta.
    Y en tanto, un pueblo maltratado, el saharaui, que sufre las consecuencias con la falta de libertad, de su acoso y persecución e incluso de su muerte, eso sí, sin testigos.
    Un abrazo, amigo.

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  3. Ramón, me he permitido poner en mi blog un enlace a esta entrada.
    Un abrazo.

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  4. Querido Urdanautorum.¿ Será tan dificil para la humanidad respetar el derecho a la libertad y que cada Nación tome el camino ideológico acorde a su criterio?

    Y los testigos mudos y sordos ¿ son espectadores de piedra, estáticos, negligentes e inconmovibles? ¿ Nadie
    reacciona para poner fin a esos estragos? y ¿ Qué de los Derechos Humanos?....
    ¡Que alguien me de una respuesta, si la hubiere!
    Besos.
    Juliana

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  5. NATALIA
    Lo de esta gente no tiene calificativo, pero de traición sí se puede hablar porque hay claros testimonios que demuestran sus falacias. Es una verdadera vergüenza.

    TERLY
    Ya se está informando, a pesar de la censura, de las barbaridades que ha hecho el Sultán, sin que esta gentuza de aquí se defina.
    Gracias por publicar mi post en tu blogg.

    JULIANA
    Desgraciadamente todavía hay mucho mundo vacio y sombrío.
    Los derechos humanos son inversamente proporcionales a la necesidad de los pueblos y occidente, como símbolo de progreso, está sumamente mercantilizado.

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  6. Impresionante este relato del Sahara, emociona.
    Este territorio me toca de manera especial, ya que a través de uno de mis hermanos viví muy de cerca el desarrollo del Sahara.
    Mi hermano, Ingeniero de Minas, fue uno de los que construyeron todo el entramado de las minas de Fosfato. Él disfrutó como nunca con aquel destino de ingeniero, apenas terminada su carrera. Era muy emocionante lo que nos contaba y todos estamos indignados con estos atropellos.

    Supongo que Trinidad aún está esperando información veraz.
    ¡De verguenza, patria!
    Un beso, querido amigo

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  7. Sí, Urdanautorum, emocinonante relato y documentado análisis también, revelador de la estafa y la mentira, genéticos en la izquierda zetapeica. Preciosa también la despedida a tu perro. Te sigo. Saludos bloggeros

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  8. Este artículo fue muy interesante, sobre todo desde que yo era la búsqueda de ideas sobre este tema el pasado jueves.

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