lunes, 27 de septiembre de 2010

ADIOS RON, AMIGO

 Como fue un regalo de mi hijo no pude elegir al más tranquilo de la camada, y que fuera perra: ¡me sacó a pasear durante casi un año! (esta raza los adiestran para lazarillos, pero lo primero que hacen es cortarles los güiwols)


Una de las veces que te escapaste de cachondeo,  vino la policía a comunicarme la reclamación de unas holandesas por la rotura de sus colchonetas en la playa; amarrado a mi silla en la terraza de un bar me tiraste al suelo por irte, tras excitarte la pituitaria, detrás de una linda labradora que debía oler a chanel-can;


nunca comprendiste por qué te ataban en las fiestas de niños para que no les molestaras ¡?¿!
   
                           


¡Qué  sueño!, desde la  adolescencia nada igual, me besaba Claudia Schiffer;  abrí los ojos y eras tú, sentado frente a mí y tu asquerosa lengua, ¡puaf! ¡a las 04:30 de la madrugada! No encontré alcohol, me lavé con vodka y casi acabamos cantando Asturias patria querida.


Qué diré a tus amigos, los empleados de la ferretería, de la farmacia, de la tienda, del quiosco, los niños de los cursillos de optimist, los monitores,  los vecinos, los de la taberna, del restaurante, los pescadores, los marineros, los guardias civiles, las dos niñas que decían que eras el novio de su perrita de tu misma raza, Mona,  que querían casarte con ella y quedarse  todos los cachorros. Todos exclamarán, como siempre lo hacían..., ahora en pretérito: ¡que bueno era!

 Eres un hijop... Después de siete años paseándote, haciendo de chófer, buscándote canguro, recogiendo tus residuos escatológicos, llevándote a urgencias por tu gula, medicándote y cuidándote sin cobrarte un euro, soportando tus gamberradas, encumbriendo tus destrozos,  me dejas. Aunque sea por culpa de ese pérfido mosquito, me has abandonado.


Siempre que te llevaba al veterinario, nada más entrar en su despacho, sin decirte nada te subías a la báscula -sabías que seguía una golosina-, y te quedabas inmóvil, salvo la cola, que no sabías dejar  de menearla. La última vez no,  te tumbaste debajo de su mesa, moviste con dificultad el rabo pero, como siempre, sin apartarme la vista;  cabrón.

     

No he conocido animal más noble,
alegre y fiel que tú, amigo Ron.




12 comentarios:

  1. Ánimo capitán.

    El perro es reflejo del dueño, por eso Ron tenía tanta bondad, tanta alegría y tanto desprendimiento.

    un beso.
    rgm

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  2. Joder papi, ¡ que manera de llorar¡¡

    +++

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  3. ¡Querido Urdanautorum!Si hay alguien que en este momento comprenda y comparta tu angustia , soy yo !.
    Se lo que se siente cuando nos deja ese amigo fiel como ninguno, que nos acompañó por un tiempo y nos brindó su incomparable carño.
    Yo lo sufrí dos veces y ahora tengo conmigo un perrito Maltés que tiene ya 10 años y estoy penando anticipadamente, dado que la vida de esos maravillosos seres es tan corta que raras veces llegan a los 15 años.
    Trata de superar tu dolor.Estoy contigo .
    Un beso: Juliana

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  4. Casi me haces llorar, querido amigo. Terminan siendo parte de nosotros mismos, se consideran un miembro más de la familia y cuando se marcha te dejan el corazón hecho una (iba a decir mierda pero bueno, para no ser tan basto te diré), hecho una porquería.
    Yo los he tenido y he sufrido mucho cuando he tenido que separarme, por eso ahora ni me lo planteo.
    Me ha encantado el cariño con que hablas de "Ron" que en paz descanse en el paraíso de los canes.
    Un abrazo.

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  5. Te juro que se me ha saltado las lágrimas leyendoi tu post, y los recuerdos de mi "Pipper",-un scottish-terrier que murió con ocho años de cáncer- se me han anudado al corazón otra vez.

    Un beso fuerte.

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  6. Siento lo de tu perro. Era muy docil y simpatico. Lo lamento por ti.
    Un saludo

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  7. Aunque se trate de un perro te acompaño en el sentimiento por la perdida de tu "apendice" porque siempre iba detrás de ti. Era muy leal.
    Un saludo
    Monica

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  8. Entrañable recuerdo y homenaje a tu fiel compañero Ron.

    Son seres incondicionales, que nos alegran la vida y con los cuales compartimos muchos sentimientos.

    Lo siento mucho...

    Un saludo

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  9. He entrado desde el blog de Terly, por lo del Sahara, pero he visto a tu amigo Ron, y dejando la política, que tan mal huele,a un lado, entro aquí para discutirte, en buen plan, (que no "talante") que yo tuve otro perro, Coco que también era el mejor perro del mundo. Murió el 12 de Marzo de este mismo año, después de llevarle a infinidad de veces a clínicas para intentar darle mejor vida y, por desgracia, de los siete años que vivió 5 fueron de enfermo,hasta que sucumbió a un cáncer en la columna vertebral.
    Me uno a tu sentimiento, querido y, hasta ahora, desconocido amigo.
    Un fuerte abrazo.

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  10. me has echo hasta llorar
    un saludo
    y buen blog

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  11. per accidens he entrado en este post. Yo también tuve un labrador. Tenía un carácter fantástico. Lo siento.
    Un saludo

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