martes, 8 de junio de 2010

PANTEON DE MARINOS ILUSTRES EN SAN FERNANDO

He tenido la enorme suerte de visitar el Panteón de Marinos Ilustres de San Fernando. Ha sido una de esas visitas aprovechadas gracias al alférez de navío D. Juan Antonio Vijande Fernández. Persona que siente lo que relata y me atendió muy amablemente. Deseo dejar constancia de mi agradecimiento al que,  siguiendo a las presentaciones me preguntó:

         - De qué tiempo dispone Vd.?
         - Para lo que voy a ver, ilimitado; el que Vd. me pueda ofrecer

Nos faltó tiempo. Una agradable recreación de la historia de la Real Armada española, que espero volver y profundizar en una próxima visita. Es una lástima que un monumento así no tenga difusión popular y no se promocione debidamente su interés cultural. ¡Cuantos informes y estudios malgastados en chorradas, cuando no malversación...!
Preciosa la sala donde vierten los guardiamarinas el agua de todos los mares  bajo una hermosa cúpula cuya alegoría de alcanzar el cielo aquellos que mueren con honor,  se refleja en el estanque. Es un acto por su caracter castrense, solemne y emotivo.



Aquellos ilustres marinos cuyos cuerpos yacen en la mar están recordados con lápidas; el resto descansa en artísticos sepulcros con leyendas y máximas que enorgullecen y estremecen,



¡Esto no es nada! ¡Siga el fuego! Gritó Churruca cuando una bala de cañón le dejó prácticamente sin pierna, en plena batalla de Trafalgar; el mismo que antes de la batalla escribió a su hermano pidiéndole que cuidara a  su esposa porque llevaba cuatro meses sin cobrar y presagiaba un fatal desenlace; quien también le dijo a su cuñado momentos antes de su muerte, "¡Que eleven la bandera! Di a tu hermana que muero con honor, queriéndola y amando a Dios sobre todo.
Este gran  militar, marino y científico, que los vencedores pusieron letras de oro en su camarote del San Juan de Nepomuceno y hacían descubrirse para entrar en él, es uno de los que descansan en ese merecido mausoleo.

6 comentarios:

  1. Amigo Ramón.
    No sabes lo mucho que me has hecho disfrutar con esta entrada sobre tu visita al Panteón de Marinos Ilustres, porque has traído a mi memoria la que yo realicé hace no mucho y la que tanto me hizo disfrutar.
    Me congratulo enormemente de que al fin pudieseis llevarla a cabo.
    Cuántos valientes bajo un mismo panteón y cuanta gloria le dieron a España. Mejor que no levanten la cabeza porque si ven por un agujerito las fotos que publicas de la Sra. Ministra de las "expañas", las volverían a agachar de vergüenza ajena.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Un magnífico artículo,Urdanautorum.
    Como dice nuestro querido amigo Terly,"Cuántos valientes bajo un mismo panteón y cuanta gloria le dieron a España".
    En estos tiempos convulsos que vivimos,. donde tanto se echan en falta ejemplos como el de estos héroes, reconforta su recuerdo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  3. Me ocurre un poco lo mismo que a Terly. Viví 15 años en San Fernando e hice varias visitas al panteón, hoy me lo has traído al presente otra vez. Todo el mundo debería visitarlo. En lugares como ese se guarda la verdadera Historia de España.

    Lo de Chacon es repulsivo, pretende ahora desacralizar el Ejército y no sabe el error que comete. El servicio a la Patria nunca SE PUEDE SEPARAR DE LA BENDICIÓN DE DIOS.
    mUCHAS GRACIAS, RAMÓN, EN TU BLOG TAMBIÉN SE ENCUENTRA LA VERDADERA HISTORIA.
    Un beso con mi cariño

    ResponderEliminar
  4. ¿ Dónde quedan españoles tan ilustres, dónde ?

    ResponderEliminar
  5. GRACIAS A TODOS POR VUESTROS COMENTARIOS.
    Efectivamente, por fin conseguí visitar ese templo de honor y gloria.
    Lo peor de estos tiempos convulsos es la pérdida de valores y menoscabo de los mismos.
    Estoy convencido de que todos los que lucharon noblemente por la Patria, creyentes o no, están con El.
    Tengo la esperanza de que no son pocos los españoles ilustres que reconducirán a España.
    Un abrazo a todos.

    ResponderEliminar
  6. Imagino los pensamientos del Almirante al lado de la adefesio que envió representando a la ministra, subdirectora de formación nada menos

    Soy yo, y llamo a un cabo, le digo que me represente y me voy de vinos con los oficiales.

    ResponderEliminar

Bienvenidos sean todos los comentarios, salvo aquellos provocadores, injuriosos o que expongan falsedades o críticas perversas, siendo responsabilidad de los autores el contenido de los textos.