domingo, 22 de noviembre de 2009

PIRATAS DEL SIGLO XXI




Los  piratas, gente desalmada, ladrones, a veces protegidos por el estado a quien servían a cambio de parte del botín conseguido, acosaron nuestras costas fustigando a  sus habitantes cruelmente. No es igual la práctica del corso, que en sus inicios se dedicó a combatir a los piratas para proteger las rutas comerciales, pero con el tiempo se convirtieron en piratas protegidos por determinados paises, que, incluso, a pesar de sus tropelías, les concedieron títulos nobles.

Ya sufrimos las incursiones de piratas  vikingos y normandos a los que combatió el arzobispo Gelmirez, derrotándolos cerca de las islas Cies en el año 1220, y también desistieron de los asaltos en el norte de Europa gtracias a los expertos marinos montañeses y vascos, que se dedicaron a proteger el comercio de la pesca.

El Mediterráneo padeció las atrocidades de la familia pirata Barbarroja. Entre otras muchas tropelías asaltó Palamós, pueblo marinero de la Costa Brava. A  los que no pudieron huir decapitó, quemó,  e incluso se encontraron cadáveres calcinados ensartados en un palo. El notario que dio fe y dejó constancia de lo sucedido, escribió: "no ha cor de crestia que no plore gotas de sang" (no hubo corazón de cristiano que no llorara gotas de sangre).

El galeón Santiago que se dirigía a Brasil fue asaltado por  Jacques Sore,  famoso pirata francés por su crueldad. Como además era hugonote "convencido" descubrió que entre los prisioneros iba el padre Acevedo con  39 jesuitas misioneros:  les cortó los brazos a todos y luego los arrojó al mar. Sólo se salvó un novicio de 14 años, que se lo quedaron como cocinero, pero éste se puso la sotana y les dijo que era jesuita: también fue martirizado.

Otro bestia fue François l'Olonnais -El Olonés-. Una de sus "hazañas" de mayor crueldad, fue cuando le abrió el pecho a un prisionero, le arrancó el corazón, lo masticó  y escupió en la cara de los demás gritándoles que le enseñaran el camino para llegar a San Pedro o haría lo mismo con ellos.

Estos son un pequeño ejemplo de las  barbaridades de aquella época, pero la mayoría de estos asesinos acabaron sus días trágicamente, alguno incluso "roto vivo en la rueda". Más tarde cambió la acvtividad de estos filibusteros y se dedicaron a la captura y transporte de esclavos con el beneplácito de los monarcas de turno: la vieja Europa se lució continuando las injusticias más abominables.

Esto ocurrió hace siglos, cuando no exsitía la Declaración Universal de los Derechos Humanos, pero en el XXI acabo de leer en la prensa de hoy las manifestaciones de Ricardo Blach, patrón del Alakrana y la tragedia que descubrió en el Ariana. Es horrible: una niña de 12 años posiblemente violada, en manos de esas bestias, con su madre que le pedía que se la llevara; este patrón no lo podrá olvidar en la vida.  Y la pobre cocinera violada contínuamente, embarazada y...¡Dios mío!, ¿cómo puede existir tanta maldad sin el castigo correspondiente?

Posiblemente,  quien ordenó "disparos a proa" desconocía esto. Es una vergüenza de  todas las naciones civilizadas, todas las que pregonan la justicia, la igualdad, el derecho de los niños, las alianzas con paises que no respetan la libertad. ¡Váyanse a la mierda!  No sirven para proteger a los inocentes porque sólo piensan en la nómina, en sus chanchullos, en las próximas elecciones, no para cambiar, no,  para mantenerse en la poltrona.  Es indigno, un ultraje para todos los ciudadanos de esos paises que se denominan libres.

¿Sería la misma respuesta si se tratara de la hija de un jefe de estado poderoso? Yo también apoyaría el envío del Principe de Asturias o del  Kenedy para acabar con esta barbarie y seguiría con los paraisos fiscales, intermediarios y abogados ingleses...